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Nana
Published on 2009-04-01 17:50:00
Las horas se topan con el brusco descenso del dÃa al infierno de las tinieblas. El relente de la oscuridad que ya acecha, llega para calmar las heridas de una tierra árida y estéril. Una llama se contonea y muere, acto seguido, ante la brisa fugada de unos labios. El tiempo comienza a caminar con la torpeza propia de un moribundo y, en la noche, ya sólo se percibe su hilo de voz:Escucha los susurros del tiempo que se aleja tranquilo,camino del sol que ya el horizonte acomoda,camino de la luz
Ravén, Lilián, Hamir, y 3
Published on 2009-01-19 16:58:00
HamirLa sombra de Hamir atravesaba, hace tan sólo unas pocas horas y con la mirada clavada en la huidiza espalda de su dueño, las calles de una ciudad que amenazaba ya por adormilarse y cerrar el telón del dÃa, mientras ellos, Hamir y su sombra, protagonizaban una trepidante y descontrolada persecución.Veloz, como el pestañeo automático y vertiginoso que salvaba sus pupilas de la arena suspendida en el atardecer, Hamir describÃa los senderos de callejuelas torcidas por entre el aroma de
Ravén, Lilián, Hamir, 2
Published on 2008-08-27 14:21:00
LiliánCuando Lilián decidió, por primera vez, que habÃa llegado la hora de arriesgarlo todo, desafiando al todavÃa débil equilibrio de sus años escasos, para poner un pie ante el otro y mecer el peso de su cuerpo hasta lograr el anhelado primer paso de su infancia, lo hizo de forma natural, con la sinceridad propia de la niñez, sin pensar ni un segundo más allá del momento presente, pero, en su caso, aquel gesto se vio acompañado por una trascendencia que ya nunca más abandonarÃa su
Ravén, Lilián, Hamir, 1
Published on 2008-05-27 16:30:00
RavénRavén siente como su respiración reina sobre todos los sonidos de la sala. Ligeramente entrecortada, hace minutos que no es capaz de hallar un ritmo constante que le permita rescatar a sus pulmones del ambiente, cada vez más viciado, de la habitación.Ravén ha decidido dejar de temblar hace ya dos horas, o veinte, no lo recuerda. Sabe que ha ordenado a sus músculos buscar el reposo que deberÃa otorgar la costumbre, pero alguien, en algún momento, ha decidido desoÃr la orden y su cu
El espejo, y 2
Published on 2007-12-04 14:32:00
En mi sueño el espejo se deshacÃa como un sólido que se licua, instantáneamente vencido por la suavidad de mi caricia, derrotado por el calor que regalaba con cada una de las huellas que marcaba sobre él. La sorpresa venció a la firmeza de mis piernas y me hizo recular asustada. Mientras tanto, el cristal parecÃa haber desaparecido y en su lugar se mostraba un paisaje, lúgubre y solitario, vacÃo de vegetación o construcciones; tan sólo un camino polvoriento cruzándolo de izquierda a
El espejo, 1
Published on 2007-11-14 17:17:00
En mi sueño, las gotas de lluvia arreciaban furiosas sobre la piedra que sobrevivÃa a mis pisadas. Se deslizaban por los surcos trazados por el tiempo en los muros, como los dedos que se pierden entre la espesura de un cabello anudado. Resbalando por el laberinto de roca en busca de los charcos, cien veces pisados, que poco a poco se extendÃan incansables, agitados, en busca de nuevas fronteras, de nuevos espacios, hasta ir a morir, en una vertiginosa caÃda escaleras abajo, deshaciéndose co
De regreso a mi precipicio
Published on 2007-10-16 05:07:00
- ¿Dónde has estado todo este tiempo? –me preguntó y yo me dejé vencer por el dulce rebosando de su mirada, y sonreà de esa forma que sólo sonrÃen aquellas a las que, de pronto, les tiemblan las rodillas sacudidas por el aroma de los buenos recuerdos vividos.- Supongo que me habré perdido en algún oscuro lugar –le contesté mientras arrojaba mi sonrisa hacia su rostro.- TenÃa ganas de verte ¿sabes? –acompañó la frase con su encantadora torpeza y con el sereno marrón de sus pu
Miedo... a ser encontrada
Published on 2007-07-27 18:58:00
La voz le temblaba, frágil como la llama que se contonea azotada por una un hilo de brisa inconsistente, mientras dictaba a la máquina las palabras destinadas a culminar su obra. Un segundo después de cerrar, con un esquelético fin, los últimos dos años de su vida, dejó caer todo el peso de su cuerpo sobre el cristal que aún le separaba del mundo exterior. VacÃo de fuerzas e ideas, haciendo uso del aliento reservado para ser despilfarrado justo ahora, cuando todo vuelve a ser sombra, be
Pequeña historia de una búsqueda, y 4
Published on 2007-06-21 20:24:00
Se acerca a la jaula, mediante un solo y enérgico paso, la detiene con sus manos repletas de sangre hirviente y clava sus ojos en el rostro del pequeño. Se produce un mÃnimo instante de calma en el cuarto, el silencio propio de una inspiración precediendo a un desenlace abrupto, y las llamaradas de miedo se desatan, sin remedio, desbocadas hasta el punto de ser ya, por siempre, incontrolables. Ante la mirada del viejo se muestran las evidencias de una gran batalla perdida. Las pruebas, resba
Pequeña historia de una búsqueda, 3
Published on 2007-06-12 19:26:00
Se consumió toda la oscuridad de la noche en unas pocas horas y, rozando el amanecer, comenzó la rutina a filtrarse por las callejuelas de la ciudad. Serpenteando por entre las grietas que recorren la superficie y el subsuelo del planeta como lo hace cada dÃa, extendiéndose, serena, hasta alcanzar la esquina más olvidada de entre todos los rincones sin nombre. Dentro de la caravana, un suave zumbido termina por oxidar un ambiente espeso y pesado, saturado de horas sin luz y expectante
Pequeña historia de una búsqueda, 2
Published on 2007-06-04 17:10:00
Como la ráfaga que se cuela por la exigua brecha de una herida sangrante sobre una pared de hormigón, el viento frÃo y seco del atardecer entró en la caravana con la violencia propia del que necesita abrirse paso, sacudiendo el polvo en forma de tedio de cada pequeño escondido rincón del hogar rodante. Trajo consigo las vestimentas de gala y los rostros de solemnidad, las apariencias, entrenadas durante años, con las que cubrirse durante toda la noche, mientras los focos, la música surgi
Pequeña historia de una búsqueda, 1
Published on 2007-05-26 06:09:00
El hilo de luz entraba por el pequeño ventanuco a su espalda. Cruzando decidido el cuarto hasta estrellarse contra los huesos de la jaula y contra su cuerpo. Frenado en seco, convertido en sombras negras dibujando barrotes sobre el suelo y la pared.Una gota de claridad disolviéndose eternamente en la espesa oscuridad de la habitación, ocultando objetos, amplificando sonidos, comprimiendo el mundo hasta reducirlo a tan solo aquello que estaba al alcance de su mano. Y, desde dentro de su pequeÃ
Jugando
Published on 2007-05-12 17:58:00
Os observo mientras giráis a un solo paso del camino de viento. Entremezclados con la espiral imperfecta que lucha por no complacer el deseo de un sol, avaricioso e irritado, sediento de formas por esculpir, ahora que ya casi agoniza. "Galicia - Gritos" por :metamorfosis:Os observo, sujetos a este mundo por el último tramo de metal retorcido antes del horizonte infinito, del vacÃo completo. Os observo mientras jugáis, en vuestra tela de araña, a sacar de quici
Miedo... a no saber soñar
Published on 2007-04-18 17:56:00
La pequeña ventana, escamoteada en las paredes del cuarto, mostraba un mÃnimo pedazo de la perpetua noche estrellada que amordazaba al planeta. Inmóvil, a unos pocos miles de kilómetros, flotaba, en la nada, el pequeño satélite que noche tras noche despreciaba, con su absoluta indiferencia, el honor de poder contemplar el todo sin esfuerzo, ofreciendo su castigada espalda a todos aquellos que a esa hora, todavÃa no lograban dormir. Entre los puntos de tintineante luz blanca esparcidos
Soledad:
Published on 2007-04-16 11:57:00
Las calles de la ciudad perecen, asfixiadas por el incontrolable tránsito de hombres y mujeres, sus sonrisas despreocupadas y sus miradas imperturbables. En el ambiente, sembrado por una noche oscura, se funden aromas de diversión y la suave melodÃa de un blues que huye de las alcantarillas y los callejones, para sortear nuestros pies, a ras de suelo, y filtrarse con las ropas, piel arriba, hasta emborrachar nuestras cabezas. "lonely nights in Sopot" por j_photoEl cielo postizo de cada noche,
Miedo... a ser dovorada
Published on 2007-04-11 14:28:00
Odeim camina y, cada paso dado, es más frágil que el anterior. Su mirada ya no se muestra dócil y parece pertenecer más al horizonte que a sus deseos. Odeim se adentra en el bosque de retorcidos árboles desnudos, telaraña flexible que acoge su cuerpo con delicadeza y se cierra tras su espalda, abrazando el calor que sobrevive unos instantes, detrás de su cuerpo en movimiento. Odeim se pierde en la espesura de troncos fuertes y ramas afiladas. Sus pies se enredan con arbustos y maleza
Un puñado de hilachas, y 4
Published on 2007-04-09 14:07:00
La tenue luz escapando del profundo amarillo de la mirada de los pequeños robots, inundaba la sala que parecÃa haber permanecido solitaria hasta hace unos instantes. Mis dedos fueron recorriendo las formas de uno de aquellos pequeños juguetes, repasando cada suave curva, revisando cada minúsculo orificio. Deslizándose por el esqueleto metálico, todavÃa en buen estado, hasta llegar a uno de los costados, en el que me topé con una pequeña placa metálica. Una fugaz sonrisa se apoderó de
Un puñado de hilachas, 3
Published on 2007-04-04 12:05:00
Avancé, flanqueada por los montones de metales apilados, con la torpeza propia del que viaja, por primera vez, camino a su celda. Con los titubeantes pasos de alguien que se siente perdido, que deambula, lentamente, para no sentir el peso de la última oportunidad fugada. Yo avanzaba, sin pausa, y el tiempo lo hacÃa conmigo. Caminando, juntos y de la mano, sobre una senda estrecha e irregular que parecÃa arañada de entre la chatarra por una zarpa gigante, más temible y fuerte que la que usa
Un puñado de hilachas, 2
Published on 2007-02-12 14:36:00
Las vÃas de comunicación que unÃan el subsuelo con la superficie del planeta se aseguraron, quedando completamente selladas, y, tras ellas, toda la población que habitaba en los enormes edificios del centro, aislados siempre del mundo y mucho más tras el accidente, fueron llamados a detener cualquier tipo de actividad en aquel dÃa, a permanecer en sus casas o en el laberinto de calles que se extienden bajo la piel de la ciudad, a malgastar las horas haciendo todo aquello que, ahora que dis
Un puñado de hilachas, 1
Published on 2007-01-31 12:15:00
Más allá de la cúpula que resguarda nuestras cabezas, hoy el sol ha desaparecido por completo, oculto por una espesa capa de nubes, densas y oscuras, que se han encargado de absorber cada uno de los rayos de luz que luchaban, con afán, por penetrar en el rincón más opaco del cielo de este dÃa. Hoy me he despertado por la rutina y no por la claridad de la mañana. Mis pupilas, resguardadas tras mis párpados durante horas, han disfrutado del más apacible desadormecer que pueden recordar,
Cien años, y 2
Published on 2007-01-16 14:06:00
DesposeÃda de la sensibilidad que hace no mucho todavÃa servÃa como caparazón para tu cuerpo, fundida con la humedad que deambula sonámbula entre los olmos seducidos por la orilla del lago, con tan sólo cuatro sentidos para atar tus pies a la tierra, entre la noche cegada por niebla y frÃo, sientes la presencia de los que están cerca de ti, de los que han caminado unos cientos de metros, como tú, de los que han oÃdo las historias que se cuentan donde a la luz tan solo le importa la beb
Cien años, 1
Published on 2007-01-08 17:42:00
Los edificios en el centro de la ciudad son enormes conglomerados de cubos hechos de acero y hormigón. Paredes que se elevan sin fin desde mis pies hasta donde no alcanzo a distinguir. Son una violenta mezcla de materiales que penetran unos en otros, encajando perfectos, sin provocar ni la más mÃnima fisura, sin dar oportunidad al aire, contaminado de humanos y máquinas, que se estrella continuamente contra ellos. El centro de la ciudad no es más que un suelo metálico rodeado de enormes cu
Hambre de locura, y 2
Published on 2006-12-15 11:28:00
Los nombres flotaron por mi interior, tejiendo redes de sucios recuerdos, de rincones asesinos que creÃa olvidados. Mi mente restregó la suciedad recién estrenada de sus manos, por la cara dulce y despistada de una vida que habÃa permanecido en el perfecto equilibrio de las mentiras de mi memoria, despojándola de este modo, de la capa de maquillaje que disfrutaba seleccionado para mà la realidad vivida hasta hoy. Y nacieron caminos, destinos, y lugares testigos de algunas despedidas, y sur
Hambre de locura, 1
Published on 2006-12-05 10:56:00
Los vencidos cristales que vestÃan, ya sólo como pequeños remiendos, el techo de los viejos andenes de una estación olvidada, dejaban pasar, a regañadientes, la luz de un sol que a esas horas se mostraba altivo y dominador. A cubierto de la claridad, entre la mugre que marcaba, infalible, el tiempo transcurrido desde la última visita de algún ser vivo a aquel lugar, descansaba un viejo loco, vigilante vocacional de los rincones más perdidos de la comarca, solitario por naturaleza y agota
Agua, y 3
Published on 2006-12-02 11:10:00
Y no fuimos nada más que eso, granos de azúcar agonizando en un mar incontrolado, arrastrados, sin remedio, por una corriente que nos arrancaba la piel a tiras. Un infinito caudal de agua, que provenÃa del mismo lugar del que partieron las viejas décadas de polvo esclavizando el aire.Continuos homicidios de todo aquello que la necesidad, la sed y los párpados vencidos habÃan construido durante años, se sucedieron un unos pocos dÃas, y sin tiempo para llorar los cadáveres de lo que perdÃ